Los ángeles se alimentan de pájaros
de Cristina Merelli, dirección, dentro del ciclo PROYECTO PUENTES. Teatro del Abasto. CABA.

Cuatro mujeres para un nombre y un hombre sin nombre ocupando ese lugar físico y concreto que es la escena. Cinco cuerpos que materializan en 'acto' la experiencia de un proceso. Los ángeles se alimentan de pájaros - escrita por Cristina Merelli y dirigida por Marcelo Mangone - es la consecuencia de un proceso dado en el marco de un proyecto de investigación llamado Proyecto Puentes. Un espacio de investigación donde las obras son derivación de una 'idea de teatro ' que trabaja a partir del diálogo como principio creador. Un proyecto que asume la tarea de ser espacio de búsqueda, de estudio y de creación de nuevos territorios, encarnado en obras breves.
Los ángeles se alimentan de pájaros es la grafía de un universo poético que explora y reflexiona sobre "sentimientos" exponiendo que, más allá de cualquier diferencia hay un lugar igualador en los sujetos: su condición de humanos. Esta exploración - donde "la soledad, la repetición, la interrupción constante y el apoderarse de las palabras ajenas" articulan una búsqueda común - configura un universo ficcional que habla definitivamente acerca de la identidad y la memoria.
Una mujer de vestido verde y pelo colorado dice: " Me llamo Analía cumplo a ños, años, y años, de vasitos de plástico, de jarritas de plástico, de mantelitos, de galletitas, de papitas pl ásticas.... De ese lado de la guirnalda, el vacío. De éste otro lado yo cumplo años." La obra entonces en su juego transforma una "ceremonia social", el cumpleaños, en una "ceremonia teatral" donde la excusa de un festejo sirve para hablar del amor, del miedo a la soledad, en definitiva de la condición del ser femenino.
EL , el único hombre, el único sin nombre será una suerte de actor - testigo de éste acto que todo lo construye alrededor de su soledad, una soledad sobre mantelitos de cumpleaños y papitas de plástico.
Los ángeles se alimentan de pájaros es un espectáculo que dispone un espacio donde el público enfrenta a la escena. Un ámbito que materializa desde todos sus lenguajes su conciencia de simulacro. Un juego donde la palabra ( la proliferación de juegos retóricos ) entrará en confrontación con la dinámica de los cuerpos ( gestos y desplazamientos) y llevando las situaciones al paroxismo se volverá metáfora.
Metáfora de cuerpos expuestos que traen al presente el desconsuelo del pasado, presos del miedo que da la soledad pero con el animo de seguir transitando sentimientos profundos.


